TÚ puedes ayudar a que Europa cambie.

Aquí o allí hay tantas maneras de hacer una verdadera diferencia.

La MCE se fundó en la oración.  En 1904, en una noche o vigilia de oración, un joven estonio Ganz Raud fue llamado por Dios para alcanzar Europa con el Evangelio.

Y aún hoy, la oración es vital y esencial para nuestro trabajo.  La oración e intercesión por los europeos, nuestros misioneros y obreros, por los diferentes proyectos y para buscar la dirección de Dios acerca de los nuevos caminos y oportunidades a seguir.

Una misionera de la MCE en Francia una vez nos dijo que ella siempre notaba cuando era su turno en el “Diario Mensual de Oración” (un material de oración/intercesión interno de la MCE).  Así, ella experimenta el poder que tiene la oración.

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